Premio en CineKink Nueva York

El corto “Nadia y las mujeres”, una de las cinco historias de la película “Cinco Historias Para Ellas” ha sido premiada con una mención de honor “Honorable Best Mention” en el festival norteamericano CineKink NYC Festival 2008.

Sobre CINEKINK en NUEVA YORK

Este año el festival CineKink de Nueva York celebró su quinta edición, que finalizó el 2 de marzo de 2008.

CineKink se describe a sí mismo como “un festival anual y un tour de proyecciones que celebra y explora la amplia diversidad de la sexualidad”. Los trabajos expuestos en el festival van desde el documental hasta el drama, la comedia o el porno más caliente.

El programa de este año incluyó tres de los cortos de los cinco que componen “Cinco Historias para Ellas”, de Erika Lust. El sábado 1 de marzo, a las 3 de la tarde, se proyectaron dentro del programa titulado “Chick Flicks” (es decir, “Pelis para chicas”) “Nadia y las mujeres”, “Ser o no ser una Buena chica” y “Casados con hijos”, junto con otros cortos dirigidos por mujeres.

http://www.cinekink.com/

Diablo Cody, del striptease al Oscar

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Se hartó de la vida de oficina y se hizo stripper. Se hartó de los cabarets y se hizo blogger. Un productor la descubrió y le ofreció escribir el guión de una película. Ganadora del Oscar al mejor guíon. Una super carrera que me inspira a mi y a otras mujeres a luchar por nuestro papel en el mundo del cine.
Brook Busey-Hunt tenía una vida más o menos común: criada en una familia católica de Chicago, había egresado de la Universidad de Iowa y trabajaba en una agencia de publicidad de Minneapolis, donde vivía con su marido, Jon. Pero estaba aburrida: tenía veintipico y nunca había montado en una moto, nunca se había emborrachado. Nunca se había, digamos, divertido. Hasta que se anotó en un concurso de strip-tease.

No ganó, pero la adrenalina que sintió esa noche la impulsó a seguir. Respaldada por el bueno de Jon, renunció a su trabajo y se convirtió en stripper profesional. “A alguna gente, participar en esa noche amateur le resulta suficiente para satisfacer su curiosidad. Pero yo me hice adicta. Fue liberador, una forma de canalizar mi rebeldía. Nunca me llevé bien con los trabajos de 9 a 17 y camisa blanca. Había caído en un espiral descendente en mi carrera cuando estaba en una edad en la que se suponía que debía avanzar”, cuenta ahora que es una mujer divorciada, al borde de los 30, conocida como Diablo Cody y con un Oscar por su primer guión, el de La joven vida de Juno.

¿Qué pasó en el medio? Estuvo un año bailando y desnudándose sin demasiado éxito: dice que lo máximo que juntó en una noche fueron 800 dólares, mientras otras chicas se llevaban 3.000 o 4.000. “Me divertía, pero ganaba poco. No soy una stripper de vocación. Hay mujeres que tienen una geisha en su interior, pero a los hombres mi personalidad les resultaba desafiante.” También probó en una hot line, pero al final la industria sexual la desilusionó: “Las mujeres no son apreciadas, son tratadas como carne. No quise seguir siendo parte de un negocio en el que debíamos comportarnos como robots”.

Dejó la vida nocturna y empezó a colaborar en un par de revistas: esa combinación de escritura y strip-tease rindió. Y todo gracias a Internet: a través de la red había conocido a su marido y ahora sería descubierta por el empresario Mason Novick. Una noche, mientras navegaba en busca de páginas porno, el tal Novick leyó Pussy Ranch, el blog en el que ella —ya bajo el seudónimo de Diablo Cody— contaba sus experiencias como stripper. A él le encantó, y la ayudó a conseguir un editor para publicar Candy Girl, un libro sobre sus pecaminosas aventuras. Ahí ella revela detalles del negocio, por qué en los clubes hace frío (a los clientes les gusta que las chicas se acurruquen unas contra otras), por qué las que se (des)visten de blanco ganan más dinero (ese color da aspecto de niña buena), y confirma que algunas se acuestan con los clientes (ella no, por supuesto).

Novick también la alentó a escribir un guión para una película que él produciría, y así nació La joven vida de Juno. Ahora ella tiene varios proyectos en carpeta: una serie basada en una idea de Steven Spielberg, una película de terror y una comedia. Pero no se la cree: “Nunca fui ambiciosa: sé que mi participación en esta industria es por casualidad. No sé cuánto duraré”. Veremos.-

http://www.myspace.com/diablocody

AMORA en LONDRES

Amora es una Academia de Sexo y Relaciones, un “parque temático sexual”, una exhaustiva exposición de objetos sexuales como el “spankometer”, el “orgasm tunnel” y la “wall of willies”, todo disfrazado de centro educativo. Piensa en ello como un museo de arte interactivo, completado con muñecas que se iluminan cuando tocas sus partes íntimas, una especie de Tate Modern sobre sexo.

Hace ya casi un año que Amora abrió sus puertas al público. El diario The Sun publica un artículo con fotos para que aquellas personas que no estamos en Londres podamos echarle un vistazo.